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Ideas para jugar con su perro en casa

La falta de tiempo no es excusa para no entretenerse en el día con su mascota.

Por:  VANESSA CARDONA |

En casa hay un sinfín de opciones para evitar el aburrimiento y, de paso, conductas indeseadas o ladridos excesivos.

Un perro activo siempre será un perro feliz. Y aunque los veterinarios recomiendan darles paseos diarios de por lo menos 30 minutos en la mañana o en la noche, muchas veces no resulta fácil por la falta de tiempo de los dueños o el clima.

Pero, esto no tiene que ser un impedimento para distraerse y jugar con su mascota. En casa hay un sinfín de opciones para evitar el aburrimiento y, de paso, conductas indeseadas o ladridos excesivos.

“Aun si los dueños no pueden sacar a caminar a su perro, se recomienda que realicen actividad física dentro de casa para que el animal no esté estresado y no busque jugar solo, porque es entonces cuando empieza a dañar cosas de la vivienda o a tragarse elementos peligrosos”, explica William León, médico de la Clínica Veterinaria Udca.

Activar la mente del animal por medio de juegos que propongan retos, distracción y estimulen su cerebro es una buena forma para mantenerlo ocupado, conseguir diversión y derrochar energía sin salir de casa.

Para esto solo se necesitan algunos juguetes, imaginación y conexión entre el perro y el humano.

Alcánzame si puedes

Los perros son muy intuitivos, así que si el humano se acomoda en posición de ataque y luego corre rápidamente hacia el animal, este seguro entenderá que debe correr para no dejarse alcanzar.

“Los perros son muy juguetones, para ellos siempre será un buen momento para jugar. Su dueño también puede alejarse mientras corre y, seguro, su mascota irá detrás hasta alcanzarlo”, cuenta Manuela García de 2 Pets Deluxe.

Una vara para jugar a la pesca canina

Otra opción es utilizar un palo que en la punta tenga anudado un lazo y algún juguete. “Este sencillo elemento, que se puede hacer en casa, sirve para jugar a una especie de pesca canina. El humano debe lanzar la cuerda cerca de su perro, mantenerlo quieto y quitarlo cuando se acerque”, dice William León.

Correr hasta conseguir la pelota

Los juegos con pelotas son los más frecuentes. Se puede lanzar y el animal correrá para alcanzarla, pero se debe tener cuidado con el tamaño.

“Si es una pelota muy pequeña, pueden tragársela. Lo recomendable es usar pelotas que tienen puntas, también llamadas juguetes dentales; son más llamativas para los perros cachorros porque les ayudan a masajear las encías”, explica León.

Para los cachorros se recomiendan pelotas con puntas.

Esconder su juguete favorito

Seguro que el perro tiene un juguete que le encanta, una pelota, un muñeco o un hueso. Para que se vuelva divertido, se le puede enseñar el elemento, que lo huela durante un par de minutos; luego, escóndalo rápido en algún lugar de la casa. Y para invitarlo a que lo busque, dele pequeñas pistas.

“Algunos perros pueden rendirse fácil, así que lo mejor es que las primeras veces pueda encontrar el objeto en poco tiempo, y así se enganchará al juego”, cuenta la veterinaria Natalia Reyes.

Con este ejercicio se está aumentando su concentración, trabajando el olfato y fortaleciendo la unión entre ambos.

Acicalamiento para relajar

A la mayoría de las mascotas les gusta ser consentidas. Una buena forma es peinarlos con un cepillo suave que estimule su pelaje y les genere relajación. Además, ayuda a fortalecer el vínculo con sus propietarios porque les recuerda a sus padres. Lo ideal es hacerlo una vez al día durante 10 minutos.

Un, dos, tres por mí. ¡Encuéntrame!

Motivar a la mascota a emprender una búsqueda es un juego divertido y ayudará a aumentar su concentración y su oído.

El dueño puede esconderse en algún lugar de la casa y simular sonidos de animales como gatos, leones e incluso otro perro.

De inmediato, ellos moverán sus orejas y se pondrán en alerta para buscar de dónde viene el ruido. Para mayor dificultad, se pueden apagar las luces e ir cambiando de escondite.

¡Vamos a aprender un nuevo truco!

Si su perro aún no ha aprendido a sentarse, tumbarse o dar la pata, enseñarle alguno de estos trucos es otra buena forma de mantenerlo concentrado. “Lo importante es siempre motivarlo; se le puede ofrecer un poco de comida o una caricia”, añade Natalia Reyes.

VANESSA CARDONA
Redactora EL TIEMPO
@VaneCardona
angcar@eltiempo.com